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¿RENDIMOS MEJOR CUANDO ESCUCHAMOS MÚSICA EN EL TRABAJO?

Numerosos estudios demuestran que escuchar música mejora la productividad en el trabajo.
La escucha musical tiene múltiples beneficios: mejora el estado de ánimo, mejora los procesos cognitivos en tareas sencillas, ayuda a reducir la ansiedad, favorece la concentración y la creatividad…
Pero, ¿sucede esto en todo tipo de tareas?, ¿a todo el mundo le resulta de utilidad escuchar música en el trabajo?

Tipo de tarea y rendimiento:

Se ha comprobado que la música tiene efectos positivos en trabajos que suponen realizar tareas sencillas y/o repetitivas.
Los primeros estudios llevados acabo sobre la relación entre música y productividad en el trabajo se realizaron en la Segunda Guerra Mundial. Estos estudios se realizaron en fábricas con el propósito de comprobar si se mejoraba la productividad de los trabajadores. Se llegó a la conclusión de que efectivamente había un incremento en la productividad durante trabajos repetitivos en presencia de música en comparación con el silencio, mejorando la sincronización rítmica (velocidad, regularidad) y mejorando los niveles de energía. Los trabajadores reportaban sentimientos de menor aburrimiento y fatiga en los días donde se trabajaba con música.

¿Esto es así en todo tipo de trabajos?

Sin embargo en puestos de trabajo donde la tarea que se realiza requiere una alta concentración el efecto de la música puede ser contrario, llegar a distraer y disminuir el rendimiento en la ejecución. Si se requiere una concentración alta en la tarea es preferible prescindir de estimulación sonora, o en todo caso seleccionar melodías con un tempo lento, sin letra y a bajo volumen.
La música con un tempo rápido y volumen elevado puede tener un efecto negativo en la comprensión lectora en comparación con música más lenta y a menor volumen.

Según un estudio realizado con desarrolladores informáticos (Lesiuk, 2005) donde se midieron los efectos de trabajar durante una semana con música (elegida por el trabajador) y otra semana sin música, se comprobó que durante la semana musical los trabajadores presentaban una mejora en el estado de ánimo, en comparacion con la semana sin música, donde se veía una reducción significativa de este. La calidad del trabajo fue calificada como peor en la semana sin música y se incrementaba cuando se volvía poner.3202208642_50a58fc026_m

La música genera un espacio donde resguardarse del estrés y es útil para aislarse de sonidos estresantes, y reducir el impacto psicológico negativo de una jornada de trabajo, además de ser una fuente de inspiración y creatividad. (Haake, 2011)

¿Extrovertidos e introvertidos rinden igual cuando escuchan música?

Extrovertidos e introvertidos pueden responder de manera distinta a la música de fondo debido a que presentan una actividad cortical diferente. Los extrovertidos tienen una menor activación cortical frente a los introvertidos, y necesitan una mayor estimulación del exterior. En cambio los introvertidos, al tener un nive32069031006_5b62a796cf_ml mayor de activación cortical no precisan de esa estimulación externa. Por lo tanto los extrovertidos se verán más beneficiados por la estimulación musical que los introvertidos.
Los introvertidos presentan, por ejemplo, una peor memoria para cosas que han observado mientras escuchaban música en comparación con extrovertidos, y es más probable que encuentren la música como un elemento distractor.

En definitiva la música mejora la productividad cuando la tarea es simple, en trabajos repetitivos, ayuda a estimular movimientos motores y a incrementar el estado de ánimo. Sin embargo, en tareas complejas, que requieren una gran concentración puede ser contraproducente.
Hay diferencias individuales y no todo el mundo prefiere escuchar música. Por lo tanto es preferible dar la opción al trabajador de elegir si escucha música o no mientras trabaja.

REFERENCIAS:
Lesiuk,T. (2005), “The effect of music listening on work performance”, Psychology of music, 33 (2), 173-191
Haake, A.B. (2011), “Individual musiclistening in workplace settings: an exploratory survey of offices in the UK”, Musicae Scientiae, 15 (1), 107-129
Williamson, Victoria. “You are the music. How Music Reveals What It Means To Be Human” Icon Books Ltd. (2014)

photo credit: Freddy The Boy
Dia 83: Saber escuchar via photopin (license)

photo credit: danielfoster437 Female Office Worker via photopin (license)

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MÚSICA Y EMOCIÓN I: ¿QUÉ NOS OCURRE CUANDO ESCUCHAMOS MÚSICA?

Es indudable que cuando escuchamos música ésta tiene un efecto en nosotros, nos emociona, moviliza, hace que se nos acelere el ritmo cardíaco, nos hace recordar etapas de nuestra vida…

La experiencia es muy distinta de un individuo a otro. Una misma canción puede provocar respuestas distintas de una persona a otra, pero hay ciertos aspectos comunes en cómo reacciona nuestro cuerpo ante los estímulos musicales.

Por eso podemos decir que la música nos emociona. Pero, concretamente, ¿a qué llamamos emoción?

La emoción es una respuesta afectiva intensa y breve ante algo que la desencadena.

Tiene un valor funcional, ya que nos prepara para la acción y nos permite reaccionar frente a los estímulos que se nos presentan. También tiene una función comunicativa con nuestro entorno, al poder expresar estas emociones (mediante la expresión facial, por ejemplo).

Las emociones implican un sentimiento subjetivo (“me siento triste”), una evaluación cognitiva de esa emoción (valoramos la importancia del estímulo que desencadena esa emoción), una respuesta fisiológica (aceleración cardíaca, respiración…), se activan partes del cerebro relacionadas con la emoción (corteza cerebral, amígdala…) una expresión física y observable de esta emoción (por ejemplo la expresión facial: sonrisa, expresión triste…) y una regulación de esa emoción (intento calmarme en el caso de sentir ira, por ejemplo).

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Con respecto a la música, hay una serie de fenómenos que nos ocurren cuando la escuchamos:

  • Cuando escuchamos música se activan ciertas zonas de nuestro cerebro relacionadas con la emoción, como son el tálamo, el hipocampo, la amígdala, el cortex prefrontal y orbitofrontal, el mesencéfalo, insula y núcleo accumbens.

  • Al escuchar música que nos gusta se libera en nuestro cerebro dopamina, una sustancia química relacionada con el placer. Esta sustancia se libera ante estímulos o actividades que suponen una recompensa o placer (por ejemplo la comida, el sexo, el enamoramiento…).

    Un estudio realizado en la Universidad de McGill en Montreal, Canadá, dirigido por Robert Zatorre, ha observado que la música que nos gusta provoca la liberación de esta sustancia.

    El estudio consistió en escanear el cerebro de los participantes mediante tomografía por emisión de positrones (PET) y resonancia magnética funcional, mientras escuchaban música instrumental que les gustase (en una primera sesión) y música instrumental neutral (en una segunda sesión). Los mayores niveles de liberación de dopamina se dieron cuando los participantes escuchaban música que les gustaba y cuanto mayor era la sensación de placer.

  • Físicamente la música afecta a nuestro sistema nervioso autónomo. Puede ppiel-de-gallina-3rovocar la aceleración del ritmo cardíaco, respiración, aumento de la temperatura de la piel…

    Esto está relacionado con los puntos explicados anteriormente, es decir, ocurre junto con la activación de ciertas zonas cerebrales y con la liberación de sustancias relacionadas con el placer.

  • La memoria también se activa, en concreto la memoria episódica (autobiográfica). ¿Quién no ha recordado un episodio de su vida al escuchar una canción?. La música evoca episodios autobiográficos, nos hace rememorar hechos pasados, tanto agradables como desagradables.

  • Provoca expresiones emocionales: al escuchar música y emocionarnos podemos expresar esta emoción mediante el llanto, la sonrisa y demás expresiones faciales.emocion-6

  • Provoca sentimientos: la persona hace una valoración subjetiva de la emoción. Nos sentimos tristes, alegres, eufóricos, nostálgicos… Aunque es más común que al escuchar música se sientan emociones positivas que negativas.

  • Favorece ciertas acciones. La música hace que nos comportemos socialmente de una manera u otra. Puede favorecer conductas de ayuda, que consumamos un producto, que nos movamos, que cantemos la canción que estamos escuchando, etc.

  • Intentamos regular la emoción que nos provoca la música. Por ejemplo, si vamos por la calle y escuchamos una canción que nos provoca tristeza intentaremos controlar el llanto o, por el contrario, si escuchamos una canción que nos encanta mientras vamos en transporte público, nos controlaremos y no nos pondremos a cantar o a bailar .

Referencias:

http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2011/01/110113_musica_cerebro_animo_men.shtml

Juslin, Patrick N.; Vastfjall, Daniel. Emotional responses to music: The need to consider underlying mechanisms. BEHAVIORAL AND BRAIN SCIENCES (2008) 31, 559 –621.

Levitin, Daniel J. Tu cerebro y la música: El estudio científico de una obsesión humana. RBA Libros.

Orozco Alonso, Maria Teresa. Psicología y música. Editorial Grupo 5.